El brote del virus Bundibugyo del ébola continúa expandiéndose en la República Democrática del Congo. El Centro Africano para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) informó este jueves que el número de casos confirmados aumentó un 25% en la última semana, mientras la Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió que la enfermedad sigue propagándose en un contexto de fuerte presión sobre el sistema sanitario.

"Desafortunadamente, el virus sigue adelantándose a nuestra respuesta. Se propaga más rápido de lo que se despliegan los recursos para controlar la situación", afirmó Wessam Mankoula, jefe de preparación y respuesta a emergencias del CDC africano, consignado por la cadena DW con base en agencias internacionales. 

De acuerdo con el informe de situación de la OMS, actualizado al 7 de julio, desde el inicio de la epidemia se registraron 1.759 casos confirmados y 600 fallecimientos en la República Democrática del Congo. En la vecina Uganda, en tanto, el balance permanece estable, con 20 casos confirmados y dos muertes.

Días antes, la representante de la OMS en la República Democrática del Congo, Anne Ancia, había advertido que la magnitud real del brote todavía no pudo establecerse por completo. "Nos gustaría decir que la situación se está estabilizando, pero, sinceramente, todavía no podemos afirmarlo", sostuvo desde Bunia, capital de la provincia de Ituri, donde se concentra la mayor parte de los casos.

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Hasta el 4 de julio, las autoridades congoleñas habían contabilizado 1.561 contagios confirmados, 506 fallecidos y 254 personas recuperadas, mientras más de 10.000 contactos permanecían bajo seguimiento epidemiológico.

La OMS explicó que continúa reforzando la investigación de cada caso para reconstruir las cadenas de transmisión, aislar a los pacientes infectados y monitorear a las personas que estuvieron en contacto con ellos. Sin embargo, la organización advirtió que los centros de tratamiento se encuentran "al límite de su capacidad".

Ancia señaló además que la respuesta enfrenta importantes limitaciones logísticas. Entre ellas, destacó la falta de ambulancias para cubrir las necesidades de la provincia de Ituri, una región afectada por el conflicto armado, los desplazamientos de población y la presión constante sobre los servicios de salud.

Pese a esas dificultades, la OMS informó avances en la capacidad de diagnóstico. El número de pruebas diarias pasó de 30 a más de 2.000 gracias a la instalación de diez laboratorios descentralizados en las provincias afectadas, incluido uno recientemente inaugurado en Bunia.

Otro de los avances es el inicio, el 2 de julio, de un ensayo clínico para evaluar posibles tratamientos contra el virus Bundibugyo del ébola, para el cual actualmente no existe una vacuna ni una terapia específica aprobada. El estudio analizará la eficacia del anticuerpo monoclonal MBP134 y del antiviral remdesivir, administrados por separado o en combinación. Según la OMS, ya hay disponibles más de 1.200 dosis para el tratamiento de pacientes.

La organización también destacó que en las zonas de Kivu del Norte bajo control de las autoridades de facto se mantiene una vigilancia permanente para detectar nuevos contagios. Aunque recibió información de que ya no existen casos confirmados en esas áreas y que todos los contactos fueron dados de alta, aclaró que continúa investigando cada una de las alertas que se reciben diariamente.

La República Democrática del Congo ha enfrentado 17 epidemias de ébola. La más grave registrada a nivel mundial ocurrió entre fines de 2013 y 2016 en África Occidental, donde se notificaron cerca de 29.000 casos y más de 11.300 muertes, principalmente en Guinea, Liberia y Sierra Leona.